¿Cómo ayuda la aerotermia a estabilizar los costes energéticos frente a la volatilidad del gas y el gasóleo?
- proyectonatersys
- Feb 26
- 3 min read
En los últimos años, muchas comunidades de vecinos han comprobado que el coste de su calefacción no depende solo de su consumo, sino de factores externos que no pueden controlar: conflictos geopolíticos, tensiones en el suministro, decisiones sobre producción de petróleo o el precio de los derechos de emisión de CO₂ en Europa.
El gas natural y el gasóleo están ligados a mercados internacionales. Cuando el precio del crudo sube o el suministro de gas se tensiona, el impacto llega directamente a la factura del edificio. En 2022, el gas en Europa multiplicó su precio respecto a niveles históricos, afectando de forma inmediata a miles de instalaciones centralizadas.
El patrón es claro: si el sistema depende de combustible fósil, depende del mercado global.
La aerotermia introduce un cambio estructural.

Un modelo energético distinto
La aerotermia no quema combustible. Utiliza electricidad para accionar una bomba de calor que extrae energía del aire exterior y la transforma en calor útil.
Según la Agencia Internacional de la Energía, las bombas de calor pueden generar entre tres y cinco unidades de calor por cada unidad de electricidad consumida, dependiendo del sistema y del clima. Es decir, no producen calor quemando energía: aprovechan una fuente ambiental constante y multiplican la energía que utilizan.
Esto tiene una consecuencia directa: para obtener la misma climatización que una caldera convencional, el edificio necesita menos energía final.
Y cuando el consumo total es menor, cualquier subida de precio tiene un impacto más reducido.
Menos dependencia directa del combustible
Con gas o gasóleo, cada invierno implica comprar combustible al precio que marque el mercado en ese momento. Además, la combustión está sujeta al coste indirecto del CO₂ dentro del sistema europeo de derechos de emisión.
Con un sistema 100 % eléctrico:
Se elimina la compra directa de gas o gasóleo.
Desaparece la combustión en el edificio.
Se reduce la exposición estructural al mercado internacional de combustibles fósiles.
La electricidad también tiene mercado, pero su estructura es más diversificada. No depende de una única materia prima ni de una sola región del mundo.
En España, según datos oficiales de Red Eléctrica de España, el peso de las energías renovables en el mix eléctrico ha crecido de forma sostenida en los últimos años. A medida que aumenta la generación renovable, la dependencia estructural de combustibles importados disminuye.
Además, la electricidad permite integrar autoconsumo fotovoltaico, introduciendo una variable que no existe en sistemas basados en combustión: la capacidad de generar parte de la energía que se consume.
Más previsibilidad a medio y largo plazo
Es importante entenderlo bien: ningún sistema energético es completamente inmune a la volatilidad.
La diferencia está en el nivel de exposición.
Un edificio que depende exclusivamente de gas o gasóleo está directamente vinculado al precio internacional del combustible.Un edificio electrificado con aerotermia reduce esa dependencia y, además, necesita menos energía total para producir el mismo calor.
Eso se traduce en mayor previsibilidad presupuestaria y en un modelo energético más resiliente frente a crisis externas.
No se trata solo de eficiencia o de emisiones. Se trata de reducir el riesgo estructural asociado a la climatización del edificio.
El sello Natersys
En Natersys diseñamos soluciones de climatización con aerotermia que:
Son 100 % eléctricas, sin hibridaciones ni dependencia de combustibles fósiles, reduciendo la huella de carbono prácticamente a cero.
Se adaptan a cada edificio, evitando soluciones estándar y maximizando eficiencia y ahorro.
Garantizan temperaturas estables y confort durante todo el año en todos los espacios del edificio.
Integran el mantenimiento como parte esencial del sistema, no como un añadido.
Con Natersys, cuidar la energía es cuidar del planeta.




Comments