Cada junio, los mismos titulares. Aulas a 35 grados.
Cada año, cuando llega junio, vuelven las mismas imágenes: aulas a 35 grados, alumnos con abanicos, profesores sin poder dar clase, centros que cierran antes de tiempo. Y cada año, la respuesta es la misma: esperar a que pase.
En Natersys creemos que ya es suficiente.

Un problema que no para de crecer
La mayoría de los colegios fueron construidos pensando exclusivamente en la calefacción. El frío sí estaba resuelto. El calor, no. Y el problema no es solo junio: las aulas orientadas al sur son inhabitables en mayo, en septiembre y en octubre, que son precisamente inicio y final de curso.
En mayo de 2026, Greenpeace visitó colegios en Madrid, Sevilla, Alicante y Barcelona con cámaras termográficas. Los resultados fueron contundentes: patios a 60 grados, aulas por encima de los 30, y alumnos que llegaban a marearse y sangrar por la nariz. Los estudios científicos lo confirman: el rendimiento escolar empieza a caer a partir de los 24 grados. Y la normativa española, el Real Decreto 486/1997, fija en 27 grados el límite para trabajos sedentarios. Un límite que se supera cada día en miles de aulas.
Mientras tanto, las familias improvisan: en un colegio de Lorca organizaron una rifa para recaudar los 50.000 euros que cuesta instalar aire acondicionado. En Sevilla, fueron los padres quienes compraron 20 ventiladores. Parches para un problema que necesita una solución real.
La solución existe, y ya está funcionando en Madrid
La aerotermia integral permite climatizar un colegio completo, aulas, zonas comunes y piscina, en cualquier época del año, con un único sistema eficiente y sin depender del gas.
No es una promesa. Es lo que ya está ocurriendo en centros como el Colegio Aquila en Parla, el Colegio Hélade o el Colegio Arcadia, donde los alumnos estudian en condiciones reales de confort todo el año.
Lo que cambia cuando un colegio da este paso
No es solo temperatura. Es saber que en septiembre, cuando empieza el curso con 33 grados, el centro va a funcionar con normalidad. Que no habrá que cerrar por calor. Que las familias no recibirán ese mensaje que ya nadie quiere mandar.
Y que el colegio, además, está reduciendo su factura energética y sus emisiones de forma significativa.
¿Tu centro podría dar este paso?
Si quieres saber qué supondría para tu colegio instalar un sistema integral de climatización, solicita un estudio energético gratuito. Sin compromiso.




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